Reseñas de cine

Imprimir
Nov
19

Reseña de WAVES

Escrito por Sergio Burstein

Waves 1

Estrenada ya de manera limitada en L.A. y Nueva York, pero programada para expandirse a nivel nacional el 6 de diciembre, “Waves” es una de esas raras citas independientes que buscan intencionalmente conectar con una audiencia masiva sin fallar por ello en el lado artístico y propositivo.

Este es el tercer largometraje de Trey Edwards Shults, un director y guionista de solo 31 años que se dio a conocer con “Krisha” (2014), un drama familiar de carácter íntimo y de enorme expresividad, y que hizo después “It Comes at Night” (2017), un drama familiar de carácter expansivo enmarcado en el género del terror.

En este caso, Shults enfoca el relato en otra familia, ahora afroamericana, de clase media alta y del Sur de la Florida, lo que puede llamar la atención en vista de que él mismo es un anglosajón de Texas, pero que tiene sentido cuando se sabe que el realizador se mudó a ‘El Estado del Sol’ hace seis años y que escribió el presente guion en estrecha colaboración con Kelvin Harrison Jr., quien tuvo ya un papel importante en “It Comes at Night” y que se convierte aquí en protagonista de la historia.

Waves 4

Bueno, en realidad, en uno de los dos protagonistas, ya que el film está dividido en dos segmentos muy claros: el que tiene al frente a Tyler Williams, el hijo mayor de esta familia -interpretado por Harrison Jr.-, y el que se encuentra encabezado por Emily, la hermana de Tyler -encarnada por Taylor Russell-. Tyler (no se me confundan) es un muchacho optimista y con un prometedor futuro por delante cuya habilidad mayor es su habilidad para la lucha libre, lo que lo ha convertido en estrella deportiva de la escuela a la que asiste.

Las primeras escenas de la película revelan lo bien que le va a Tyler, la exuberancia de la juventud despreocupada y los gozos del romance temprano; y lo hacen no solo de manera narrativa, sino también a través de recursos visuales que podrían llegar a ser excesivos si es que no estuvieran tan bien planteados y no fueran alterándose poco a poco a medida que las cosas se van complicando para el muchacho, sobre la base de malestares físicos y de demandas excesivas por parte de su severo pero bienintencionado padre Ronald (Sterling K. Brown), quien se escuda en la situación real de desventaja en la que se encuentra la comunidad racial a la que pertenece.

La cámara de Shults muestra una movilidad impresionante, y con ello, nos mete de lleno en la cabeza de Tyler, a lo que se suman otros recursos técnicos, como la disminución del ‘aspect ratio’ cuando la felicidad empieza a evaporarse. En cierto punto, el relato, que intenta por lo general ser de lo más realista, se vuelve un tanto predecible y hasta manipulador; pero justo cuando pensamos que va a terminar en los confines de la tragedia irreparable, sobre todo porque ya ha trascurrido el tiempo suficiente como para que esta sea una película corta pero concisa, se abre una segunda oportunidad de imágenes y de perspectiva.

Waves 3

Esta le corresponde al despertar de Emily (muy distinta a su hermano en términos de personalidad), quien tendrá que buscar su propio camino en la vida para sobreponerse a los sucesos negativos que la rodean, extendiendo con ello la duración del film a unos 135 minutos que, curiosamente, se pasan volando, lo que es ya todo un mérito en vista de que, como debería haber quedado claro, este un drama de familia que se desarrolla dentro de un periodo relativamente corto, es decir, un tipo de relato que no se presta habitualmente a las dimensiones épicas.

Es probable que el hecho de haberse centrarse en un entorno afroamericano le traiga cuestionamientos a Shults, pero lo cierto es que “Waves” no se limita a dicho universo, porque abre la mirada hacia un personaje caucásico que, según lo que hemos leído sobre la vida del realizador, es una especie de alter ego suyo (Luke, el nuevo amigo de Emily, interpretado por Lucas Hedges). Y antes de eso, el cineasta atiende incluso a la comunidad latina con un personaje de este origen (Alexis López, la encantadora novia de Tyler, encomendada a Alexa Demie).

Por ese lado, incluso cuando tropieza con diálogos no del todo convincentes y acciones que no calzan necesariamente con las conductas previas de sus personajes, “Waves” se impone también gracias al estupendo trabajo de su reparto, capaz de generar simpatía incluso cuando mete más la pata. A fin de cuentas, aquí no hay nunca maldad desatada, sino seres humanos capaces de cometer errores irreversibles, pero también dispuestos a sanar.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar