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May
20

Reseña de “MIDNIGHT IN PARIS”

Texto: Sergio Burstein

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Advertencia:  a partir del sétimo párrafo, esta reseña contiene información que puede arruinarle el pastel a cualquier espectador que pretenda ver la película que aquí se comenta y dejarse sorprender por su giro más impresionante.

Por lo tanto, si lo que quiere es simplemente saber si vale la pena verla, amable lector, le recomendamos que salte hasta el último fragmento de texto, que condensa lo que opinamos sin revelar demasiado.

A través de una carrera fílmica de más de cuatro décadas, Woody Allen ha logrado algo que pocos cineastas han conseguido: volverse uno de los favoritos de los que gustan del cine artístico y, a la vez, convertirse en una figura cuyo nombre es respetado -o al menos conocido- por las audiencias de todo el mundo.

Se ha dicho muchas veces que lo suyo va dirigido a los eruditos, debido sobre todo a sus constantes citas intelectuales; pero lo cierto es que el estilo de Allen nunca ha sido cerrado ni incomprensible, porque más allá de la complejidad de sus personajes y de su clásico manejo narrativo, sus películas suelen tener un tratamiento lineal y discursivo, que llega además amparado usualmente por un bienvenido tono de comedia.2

“Midnight in Paris”, que se estrena hoy, sigue además el rumbo establecido por su obra más reciente en lo que respecta al empleo de actores que se han hecho conocidos por sus abiertas incursiones en el cine comercial; en este caso, el encargado de convertirse en alter ego del realizador neoyorquino (una estrategia que ha empleado fecundamente a lo largo de su trayectoria) es Owen Wilson, quien han protagonizado títulos como “Zoolander”, “Behind the Enemy Lines” y “Marley & Me”.

En realidad, “Midnight” es uno de los trabajos más accesibles de Allen y, a la vez, uno de los más cargados en cuanto a referencias culturales y literarias. Podemos entender que el público masivo no logre conectar realmente con la propuesta, si se toma en cuenta que no conoce probablemente las innumerables citas que se manejan en el filme; pero, en nuestra modesta opinión, habría que estar ciego, sordo y mudo para no disfrutar y emocionarse con este encantador trabajo.

Vayamos al grano: en “Midnight”, Wilson interpreta a Gil, un escritor estadounidense que se ha dedicado a hacer guiones para películas comerciales de Hollywood (qué ironía), pero que anhela cambiar de rumbo, y que queda completamente seducido por la ciudad de París, que visita por segunda vez en compañía de su superflua novia Inez (Rachel McAdams, de “The Notebook” y “Sherlock Holmes”) y de sus antipáticos y materialistas suegros (los brillantes Kurt Fuller y Mimi Kennedy).

La cinta se inicia con una serie de postales románticas de la Ciudad de las Luces, que hablan ya de un sentido tributo de Allen hacia una de las mecas de la alta cultura europea; pero el asunto no queda allí, ya que en uno de sus paseos nocturnos (y aquí viene la revelación más importante del filme, o sea que debe dejar de leer si quiere ser sorprendido en la sala de cine), Gil sube a un viejo automóvil que lo traslada mágicamente al París de los años 20, es decir, a una década y un lugar que son observados con admiración por todos los artistas con ínfulas intelectuales.

3Además de la insólita travesía, Gil tiene la buena fortuna de entrar en contacto con un grupo de intelectuales que le permiten conocer personalmente a las luminarias más grandes que habitaron en París durante la época, empezando con Ernest Hewingway y F. Scott Fitzgerald, y terminando con los españoles Luis Buñuel, Pablo Picasso y Salvador Dalí.

Por supuesto, como lo reconoció ya el mismo autor durante la conferencia de prensa realizada esta semana en el Festival de Cannes, la mirada es completamente idealizada, por lo que estos personajes aparecen representados de manera romántica y un tanto irreal, que no surrealista; pero eso no le impide al veterano director otorgarles personalidades tan definidas como extravagantes, en una suerte de balance perfecto que sólo puede provenir de las manos de un cineasta de mucho mundo y de enorme inventiva.

Como suele suceder en los filmes de Allen, las cosas no son tan simples ni tan divertidas como lo parecen en un principio; a pesar de estar viviendo un verdadero sueño, Gil tiene que enfrentarse a una serie de dudas existenciales y de situaciones dramáticas que enriquecen permanentemente el relato, y que se encuentran magníficamente representadas por Owen, un actor que, como ya se sabe, oculta tras su simpatía, su carisma y su sencillez una larga turba de demonios internos.

Los artistas famosos que lo rodean son encarnados por intérpretes tan talentosos como Corey Stoll, Adrien Brody, Kathy Bates y Marcial Di Fonzo Bo; pero, en medio de tan grata alucinación, la que permite que el protagonista y el espectador mantengan sus pies sobre la tierra es Marion Cotillard (“La Vie en Rose”), la estupenda intérprete francesa que interpreta a la dama parisina de sociedad por la que Gil termina perdiendo la cabeza.

En nuestra opinión, “Midnight in Paris” es una joya única y preciosa, que merecería apreciarse en compañía de un buen vino francés. Sabemos que Allen tiene en su historial títulos de tanto valor como “Manhattan”, “Hannah and Her Sisters”, “The Purple Rose of Cairo”, e incluso “Match Point”, su trabajo más logrado de los años inmediatamente anteriores a este nuevo estreno.

Pero “Midnight” ocupa ya un lugar especial en nuestro corazón. Y esperamos que lo haga también en el de ustedes. Este es, probablemente, el mejor estreno del año.

Comentarios  

 
0 # Maribel Roda 20-09-2011 16:13
Estoy completamente de acuerdo con el autor de la reseña y creo que a la mayoría de los espectadores de esta burbujeante pelicula le gustaría que les sucediera algo parecio al protagonista: salir del cine y encontrarse en las calles de Paris y,por supuesto, que el cine que sirva una copa de vino francés durante la exhibición la acierta.
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+1 # Maria 05-10-2011 14:06
Me ha encantado la película.
La he visto ya 2 veces y es increíble porque cuando veo actuar a Owen Wilson, en realidad parece que es Woody Allen. Es que es clavado!
Un 10 para la peli!
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