Reseñas de cine

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Jul
14

Reseña de “HORRIBLE BOSSES”

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

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Si hay algo que parecen compartir los seres humanos comunes y corrientes es la experiencia de tener -o de haber tenido- a jefes malos. Se dice que el poder genera abuso, y este mismo poder se puede obtener en toda clase de circunstancias y de ambientes; es por eso que los amigos que se reúnen para conversar o para tomarse un trago tienen muchas veces la necesidad catártica de compartir relatos espeluznantes sobre sus superiores en el trabajo.

Esta es la premisa que “Horrible Bosses” lleva a sus extremos, al presentar a tres amigos (Nick, Kurt y Dale, respectivamente interpretados por Jason Bateman, Jason Sudeikis y Charlie Day) que se encuentran francamente hartos de sus empleadores y que, en un momento de desesperación, deciden deshacerse simultáneamente de ellos. Es decir, ponerlos de una buena vez bajo tierra. Muertos.

La idea resulta bastante absurda, claro, porque es evidente que tres fallecimientos que se produzcan en la misma época y que estén relacionados a tres personas que se conocen íntimamente no pasarían desapercibidos ante cualquier policía que tuviera dos dedos de frente. En realidad, se trata de un tema que podría resultar ideal para un drama psicológico, pero que se ha convertido en una excusa suficientemente válida para una comedia de verano que, además, se estrena en medio de una coyuntura en la que la crisis económica y el desempleo incesante han incrementado considerablemente las posibilidades de abuso laboral.

HB_DosHay muchos elementos narrativos de “Horrible Bosses” que ostentan serios problemas de credibilidad, como el que se refiere a la jefa de Dale, la Dra. Julia (Jennifer Aniston), una dentista hermosa que intenta en vano seducir a su tímido asistente (el mismo Dale, pues). Pero la falta de realismo de la cinta se resuelve de algún modo con la existencia de un relato que juega muchas veces con las claves del absurdo y que no pretende ser más que un simple producto de entretenimiento para una época de calor (y de calenturas).

La presencia de tres amigos en situaciones difíciles remite fácilmente a la premisa original de “The Hangover” (y, por ende, a la del calco “The Hangover Part II”), mientras que el uso y el abuso de las bromas sexuales recuerda lo que se ha visto ya innumerables veces en el cine de Judd Apatow y en el de los hermanos Farrelly. A pesar de ello, “Horrible Bosses” cuenta con suficientes escenas hilarantes y enredos embarazosos como para mantener interesado a un público que busque pasar un buen rato y que tenga el perfil de sus protagonistas, es decir, que pertenezca a un segmento masculino de adultos cercanos a la cuarentena (y no demasiado obsesionados con los productos intelectuales).

En consonancia con títulos semejantes, los protagonistas de “Horrible Bosses” no son precisamente sujetos virtuosos ni demasiado educados, y algunos de ellos pueden resultar incluso antipáticos para algunos sectores de la platea (todavía estamos a la espera de que a alguien se la ocurra hacer una comedia de este estilo con gente inteligente, aunque eso sería pedirle demasiado a Hollywood).

Pero estamos seguros de que Nick, Kurt y Dale no son más desagradables ni más estúpidos que los tipos que hemos visto en otras cintas estadounidenses, y nos parece que logran establecer entre ellos un nivel de complicidad que se debe probablemente al buen nivel histriónico de quienes los interpretan (empezando por Day, que hasta ahora era más conocido por sus papeles televisivos).

Completamente consciente de sus características adultas, el guión de Michael Markowitz, John Francis Daley y Jonathan Goldstein (sí, ya sabemos que son demasiados), dirigido con solvencia pero escaso vuelo visual por Seth Gordon (“Four Christmases”), pisa el pedal de la irreverencia en lo que respecta a los temas sexuales y a las drogas, sin hacer que éstos provengan necesariamente de las acciones de sus protagonistas (que son en realidad muy inocentones, pese a su decisión homicida), sino que se generan como parte de las circunstancias que los rodean.

El lado sexual viene sobre todo por cortesía de Aniston; como ya lo hemos señalado, su personaje es uno de los más absurdos de la película, pero la ex esposa de Brad Pitt resulta francamente encantadora en un papel que la saca de su estilo habitual para transformarla en una fiera erótica y que, por supuesto, la obliga a lucir muchos de sus atributos físicos, lo que no puede dejar de impresionar a los espectadores masculinos.HB_Tres

Aunque no es una película “stoner” (la marihuana no se asoma por ningún lado), “Horrible Bosses” trata el asunto de las sustancias ilícitas al sacar una carta incluso más “pesada”. Además de presentar a un personaje adicto a la cocaína (interpretado de manera brillante por un irreconocible Colin Farrell, el mismo de “Phone Booth” y “In Bruges”), la cinta extiende las bromas sobre el polvo blanco a una desenfrenada escena de consumo accidental que sólo puede compararse a la secuencia semejante (e igualmente humorística) que interpretaba Ben Stiller en la versión cinematográfica de “Starsky & Hutch”.

En este punto de la reseña, se hace necesario reconocer que los detalles señalados como virtudes del filme pueden serlo únicamente para los varones de determinada edad que se hayan encontrado en situaciones parecidas a las de estos personajes, y que muchos otros espectadores no le encontrarán probablemente gracia alguna a lo que se presenta en el filme.

En ese sentido, es justo y necesario reconocer que “Horrible Bosses” no es una película para todos (ni para todas); pero, en medio de sus disparates y de sus excesos, posee un nivel de desenfreno y de descaro que no se suele encontrar en los estrenos veraniegos, y no resulta tan estúpida como algunos quisieran que fuera, ya que recurre a algunas referencias cinematográficas de inesperado nivel, como las que aluden al clásico “Strangers on a Train” de Alfred Hitchcock (que es además una influencia fílmica tan insólita como evidente) y al poco conocido -pero notable- título contemporáneo “Snow Falling On Cedars” (que fue protagonizado por Ethan Hawke y dirigido por Scott Hicks, el mismo de “Shine”).

Aparte de ello, los miembros de la audiencia que no comulguen con Bateman, Sudeikis y Dale (ni con  Aniston, en todo caso) tienen todavía la posibilidad de encontrar satisfacción en alguno de los demás actores que se encuentran en la pantalla, ya que “Horrible Bosses” muestra un reparto secundario de auténtico lujo, en el que se encuentra no sólo el citado Farrel, sino también el legendario Donald Sutherland (“M.A.S.H”, “1900”, “Ordinary People”), Jamie Foxx (de “Ray”, en un inolvidable papel de “consejero criminal”) y, por supuesto, el grandioso Kevin Spacey (“The Usual Suspects”, “American Beauty”), quien interpreta al jefe de Nick con una malevolencia fascinante.