Reseñas de cine

Imprimir
Jul
24

LALIFF 2011: Reseña de “OCTUBRE” (hoy a las 9.25 pm)

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

OCTUBRE-articleLarge

Para ser sinceros, el Perú (país del que proviene este escritor) no ha sido precisamente distinguido en los últimos años por su cine. Pero las cosas parecen estar cambiando, porque existe ahora una nueva generación de realizadores que, además de manejar con solvencia cuestiones visuales que no estaban siempre resueltas en el pasado, se ha dado cuenta de que lo más importante para que una película funcione es tener una buena historia. 

De ese modo, han llegado ya hasta nosotros “Madeinusa” y “La teta asustada”, de Claudia Llosa; “Contracorriente”, de Javier Fuentes-León; y ahora le toca el turno a “Octubre”, de los hermanos Daniel y Diego Vega Vidal, que se presenta esta noche, a las 9.25 pm, como cierre de la última jornada del Festival Internacional de Cine Latino de Los Angeles (LALIFF) que se realiza en el Teatro Griego (6712 Hollywood Blvd., Hollywood, CA 90028).

“Octubre” tiene como protagonista a Clemente (Bruno Odar), un tipo frío, casi inexpresivo, que se gana la vida haciendo préstamos a sus vecinos, que son más pobres que él, aunque la historia se desarrolla en un barrio de Lima de clase muy baja. Emocionalmente incapaz de involucrarse en una relación seria, Clemente es un asiduo (pero imperturbable) parroquiano de los prostíbulos, lo que trae una consecuencia inesperada: un día, al volver a casa, encuentra en la cocina a un bebé que es aparentemente el producto de sus enredos con una de las numerosas damas de cascos ligeros que frecuenta.

Octubre-posterPuesto de ese modo, y desprovisto de sus tintes locales, el asunto parece prestarse para una comedia de Hollywood protagonizada por algunos de esos actores medianamente maduros que invaden actualmente la pantalla grande. Pero las semejanzas quedan allí, porque si bien el trabajo aquí comentado no se encuentra libre de humor,  se toma el esfuerzo de introducir permanentemente elementos de la realidad peruana que le brindan un sabor muy particular.

Mediante un notable trabajo de fotografía, los hermanos Vega Vidal (también autores del guión) capturan el aspecto desvencijado del barrio que retratan y aprovechan con fruición las diversas locaciones que emplean, desde la casa del prestamista hasta los bulines que frecuenta, pasando por los maltrechos bares de la zona y un hospital que resulta tan inmenso como desolador.

Hay también varias secuencias, evidentemente filmadas durante su desarrollo real, en las que se muestra la marcha de las devotas durante la típica Procesión del Señor de Los Milagros, que ocurre cada Octubre; bajo el lente de la cámara y el aspecto profundamente grisáceo de la ciudad, el proceso entero luce tan fascinante como siniestro.

Y es que “Octubre” se encuentra bañada de religiosidad, empezando por el hecho de que una de sus protagonistas, Sofía (Gabriela Velásquez), es una beata que acepta el encargo de Clemente de encargarse de la criatura (una niña) mientras éste trata de encontrar a la madre, en un recorrido que lo lleva a rincones todavía más recónditos de la maltratada capital.

Esto no quiere decir que estemos ante una película a favor de las creencias de los católicos limeños, ni mucho menos; pero no es tampoco una obra que trata de imponer un mensaje determinado. A través del manejo de la ironía y de la sutileza, los directores  muestran que el Cristo Morado puede estar presente en todos lados, exhibido en estampitas y en cuadros, pero que eso no es obstáculo para que la gente siga prostituyéndose, robando y aprovechándose de los demás, como ocurre realmente en el país.octubre3

Hay aquí un realismo que se ve reforzado no sólo por la presencia de lo grotesco en algunas secuencias (para decirlo abiertamente, las putas de Clemente no son precisamente esbeltas, aunque se muestran muy tiernas), sino también por el manejo de un sentido del humor naturalista pero acentuado, que le quita a la cinta el aspecto miserabilista y melodramático de, por ejemplo, “Sin compasión”, de Francisco Lombardi (que a pesar de ello no es una mala película).

Para ser claros, “Octubre” no tiene grandes traiciones, grandes crímenes ni grandes desgracias; pero nunca dora la píldora ni busca imponer un final bonito, y es eso mismo lo que la vuelve tan auténtica y tan sincera.

Pese a su limeñísimo espíritu, la cinta tiene referentes ciertamente europeos: la austeridad de su puesta en escena recuerda al finlandés Aki Kaurismäki, y la premisa narrativa del billete falsificado en manos de Clemente proviene directamente de “L’argent” (1983), de Robert Bresson, como lo han declarado los mismos cineastas.

Además, los méritos no se encuentran sólo en el guión, sino que se extienden al extraordinario reparto. En el papel de Clemente, Odar saca a relucir sus mejores credenciales como intérprete experimentado y medido, mientras que Velásquez resulta absolutamente verosímil como la beata que lleva el traje morado, pero se encuentra cargada de una sexualidad reprimida a punto de estallar. Los dos actores están tan bien que salimos de la sala imaginando que se desempeñan en la vida real como sus personajes, lo que ocurre sólo cuando se produce uno de esos raros encuentros ideales entre directores y actores.